Teoría del color
Arteterapia
Empezamos la clase del 19 de octubre con una pequeña charla acerca de la arteterapia de la mano de Lucía Hervás.
La artista, que fue madre a una edad muy temprana, se interesó en el campo de la arteterapia como medio para ayudar a otras personas mediante el arte. Con la arteterapia somos capaces de utilizar el arte para canalizar nuestros sentimientos y conocernos mejor a nosotros mismos, siempre que se haga de manera adecuada y respaldados por un profesional, claro está.
Es un tema muy interesante y una salida profesional a nuestra carrera en la que, estoy segura, muchos de nosotros ni siquiera habíamos pensado.
Teoría del color
Ahora sí, empezamos con la teoría del color.
Revisamos los conceptos básicos: un objeto es de determinado color porque cuando la luz incide sobre él, determinadas longitudes de onda son reflejadas y nuestro cerebro las capta como colores. Los órganos de la visión son los ojos, en los que se encuentran los conos y los bastones, gracias a los cuales somos capaces de ver el color. Los primeros nos permiten diferenciar las diversas tonalidades de color, y los segundos, las diferentes tonalidades de luz y oscuridad.
Cada especie ve los colores de forma distinta. Según algunos estudios, el animal que ve de manera más parecida al ser humano es el pulpo. Pero no sólo entre especies hay diferencias en la percepción de los colores. Vemos un vídeo muy interesante acerca de una tribu africana. Esta tribu tiene nombres diferentes a los nuestros para llamar a los colores. Lo interesante es que los nombres que tenían sus colores también afectaban a su percepción de los mismos, de modo que, mediante una serie de investigaciones, un científico británico conseguía demostrar que, efectivamente, veían los colores de manera distinta. Es decir, que dentro de la misma especie, dependiendo de nuestra cultura, educación y lenguaje, también vemos los colores de maneras distintas.
Los colores primarios son tres: amarillo, cian y magenta. Estos tres colores se combinan para dar el resto. Existen dos tipos de mezclas de colores: las aditivas y las sustractivas. Las sustractivas son las que vemos cuando mezclamos pigmentos, y en ellas la mezcla de los tres primarios resulta en el color negro. En las mezclas aditivas, donde mezclamos luz, la mezcla de los tres primarios da el color blanco.
Los colores secundarios se dan por la mezcla de los primarios: azul y rojo da violeta, azul y amarillo da verde y rojo y amarillo da naranja.
Los colores complementarios de los primarios son aquellos secundarios en los que no participa. Ejemplos:
- Con el rojo podemos conseguir naranja (rojo + amarillo) y violeta (rojo + azul), de modo que su complementario será el verde.
- Con el amarillo podemos conseguir naranja (amarillo + rojo) y verde (amarillo + azul), de modo que su complementario será el violeta.
- Con el azul se puede obtener violeta (azul+ rojo) y verde (azul + amarillo), de modo que su complementario será el naranja.
Las armonías (poner un color cerca de otro) más fuertes son siempre aquellas que se dan entre complementarios. Siempre funcionan porque son las mezclas más básicas. Las armonías con secundarios quedarán armoniosas si se combinan con un primario que participa en su mezcla, y chocantes si se combina un secundario con su complementario.
Los colores adyacentes de un primario son aquellos secundarios en cuya mezcla participa. En la rueda cromática, son los dos colores que tiene justo a cada lado.
Las mezclas de colores nos pueden ser útiles a la hora de conjuntar ropa. Si buscamos crear impacto, podemos mezclar colores primarios como en la primera foto (azul y amarillo) o complementarios como en la segunda (amarillo y violeta). Si por el contrario, queremos que el conjunto quede armonioso, buscaremos armonías entre adyacentes, como en la tercera foto (amarillo y naranja). (12/12/20)
Los colores cálidos son aquellos que nuestro cerebro relaciona con el sol y el calor. Los colores fríos, por el contrario, son aquellos que nuestro cerebro relaciona con el frío y la oscuridad.
Propiedades del color
Las propiedades de un color son aquellas que lo hacen diferente del resto. Son, esencialmente, tres:
- Tonalidad o matiz: grado en el cual un color puede ser descrito como similar o diferente de los colores rojo, amarillo y azul. Depende de las longitudes de onda.
- Saturación: pureza del color, intensidad del pigmento
- Brillantez: grado de luminosidad u oscuridad de un color
Interacción del color
La interacción del color es el fenómeno por el cual un color se ve afectado por los colores de su alrededor. El pionero de esta teoría fue Josef Albers con su libro La interacción del color.
La frase con la que podemos resumir este efecto es: "Un color es un color dependiendo del color que tenga al lado".
En esta imagen los dos cuadrados pequeños parecen ser de tonos de rojo diferentes. Sin embargo, el tono de rojo es idéntico. Si parecen distintos es por los colores que los rodean. (12/12/20)
Además de este efecto, la percepción que lo humanos tenemos del color se puede ver afectada por otros factores. Están los efectos ópticos, por ejemplo, que engañan a nuestro cerebro y a nuestros ojos haciéndonos ver cosas que en realidad no existen. También es perjudicial nuestra falta de memoria del color, que nos impide recordar con exactitud qué color acabábamos de ver.
Los colores son muy importantes en el día a día, y conocerlos es fundamental para el trabajo del artista. Como los nombres para cada color varían según la persona, la cultura, la época, etc., es importante ceñirse a las nomenclaturas oficiales de los colores, es decir, a los Pantone. Cada color tiene su código Pantone, y algunas empresas incluso patentan los colores de sus logos para que nadie más pueda usarlos.











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