Proyecto cicatrices
"Una herida es también un lugar donde vivir"
-Joan Margarit
Para el proyecto personal de cicatrices presenté este vídeo, que me dedicaré a explicar en detalle a continuación.
Porque la vida incide en nosotros, nos deja huella. Salimos al mundo blancos y puros como el interior de una caracola. Pero la vida nos va arrojando dagas, que dejan en nosotros marcas, ya sean visibles o no.
Las células del cuerpo humano se regeneran increíblemente rápido, de modo que cada siete años, el cuerpo humano ya se ha reemplazado completamente a sí mismo. De este modo, las heridas que somos y fuimos se van cerrando, cubriéndose lentamente de piel nueva y tersa. Algunas heridas tardan más en cicatrizar que otras. Algunas, si no cierran correctamente, dejan marca de por vida.
Es por eso que este trabajo está enfocado a modo de diálogo entre una persona y su herida mal cerrada, es decir, ella misma. Es una relación venenosa, de dependencia y debilidad. Se trata de una herida tozuda, que sangra en abundancia, pero cuyo dolor se ha vuelto sordo y, hasta cierta medida, costumbre.
No se trata de una buena herida, precisamente. Es una herida importante, una herida de esas que se tienen pocas veces en la vida. El problema es que es muy cómodo ser convaleciente. La compasión, las excusas, la fragilidad...es muy fácil achacarlas al dolor, y por eso justo cuando la herida está a punto de cicatrizar, le arrancamos la costra.
El personaje de estas viñetas dialoga con su herida, representada a modo de sombra. Es consciente de que su herida le hace daño, pero también le tiene aprecio, se han hecho cercanas. Y le cuesta dejarla ir. Mediante estas seis ilustraciones he querido plasmar el proceso de cicatrización, desde la toma de la decisión de dejarlo todo atrás, pasando por el arrepentimiento, hasta la liberación.
Para ello escribí un pequeño texto, estructurado a modo de discurso de la protagonista, quien se dirige a su herida haciéndole una serie de preguntas que resumen todas las fases del proceso.
A continuación me gustaría hacer una breve explicación de cada ilustración y su contexto.
1. llevando tanto tiempo juntas, ¿podremos vivir separadas?
¿no te has
colado ya debajo de mis uñas? ¿no respondes tú cuando estás más cerca de la
boca y alguien me llama? ¿acaso no pones el dedo en la balanza cuando cerebro y
corazón pesan sus cargas?
a veces se me olvida mi nombre y digo el tuyo, más silencioso y afilado. días en que me miro brazos y piernas y me sorprendo de ver los míos. momentos en que se difumina la barrera semipermeable que nos separa.
En esta ilustración la sombra es aún nítida, aprisiona a protagonista, que tiene la conciencia de que es necesario dejarla atrás pero no se ve capaz de ello. Herida y ser están tan fusionados que si uno se hace un corte, el otro sangra. Es una unión enfermiza, células muertas agarrándose con fuerza a las vivas, colándose entre los resquicios que las separan.
2. después de todo lo que hemos pasado juntas, ¿me permitirías dejarte atrás?
¿o vas a
seguir volviendo a mí cuando alguien pronuncie esas palabras? o cuando alguien
se fije en que tiemblo, o cuando me haga las preguntas que no quieres oír.
porque hay
veces en que me gustaría olvidarme del interior de tus ojos y de la textura de
tu sangre.
porque hay
días en los que desearía no haberte conocido jamás. días en que no te doy ni
las gracias.
3. ¿por qué me cuesta tanto decirte adiós?
siempre que
estoy al borde del camino recuerdo que he olvidado decirte algo. pero tú
siempre tienes la última palabra, ¿no es cierto?
¿será que
me he acostumbrado a usarte de excusa? para dudar, para retroceder, para seguir
cayendo.
¿será que tú
eres demasiado fuerte o es que yo soy demasiado débil? porque no estoy muy
segura de a quién culpar si vuelvo a perder el pulso.
¿está mal
que te siga concediendo deseos? ¿Qué siga esperando tus respuestas a mis
preguntas?
al fin y al
cabo, hubo una época en que tú lo eras todo para mí. una época en que no podía vivir sin ti, aunque
tampoco me permitías vivir contigo.
y es por
eso me cuesta despedirte. pese a todas las líneas que has grabado en mi cuerpo.
pese a que ya no consigo hablar con la persona que era antes de conocerte.
¿que no
volveré a verte cuando más necesite ver a alguien? ¿que no me consolarás cuando
nadie más lo haga? ¿que nunca más me prometerás que vamos a estar siempre juntas?
prométeme que
te irás aunque me olvide de que es eso lo que necesito. cuando aún busque ojos
de pena y pena en los ojos.
vete y deja
que el aire cierre por fin estas heridas. porque llevo sangrando demasiado
tiempo.
Las dudas son demasiadas. El daño causado, demasiado intenso. Durante un tiempo nos ciega la ira. ¿Cómo fui tan estúpida? ¿Cómo no me di cuenta que la sangre que perdía ahogaba todo lo bueno que pudo darme? Dejarlo todo atrás es lo único que importa. Dejarlo atrás y buscar cielos más azules, personas más sinceras, hábitos menos destructivos. La sombra, que ha pasado a ir de la mano de la protagonista, abandona su corporeidad para pasar a ser un reflejo borroso.
6. si te pido un último favor, ¿me lo concederás?
vete, pero no del todo.
vete o no
te vayas jamás, quédate callada a mi lado. como un recordatorio de lo que pudo
haber sido. de que voy a seguir viendo la luna cuando se diluye suavemente en
el mar. de que voy a seguir riendo todas las risas que me guardé entonces.
no te vayas
nunca, no me dejes. sé que en un futuro, cuando pueda ver tu sombra sin temer a
la caída, me harás mucho bien.
y al mirar
mis ojos también te veré en ellos, pero habrán dejado de ser tuyos. porque hay
veces en que hacen falta las despedidas.
Link a Youtube: https://youtu.be/qg_R7mOFagg








Comentarios
Publicar un comentario